Elzie Torres Anaya

Abogada con maestría en gestión de la innovación.

Liderazgo, podemos señalar, es el ARTE de motivar, influenciar, persuadir y conducir a individuos, grupos, empresas o estados con una idea, plan, proyecto, tendencia o iniciativa sea nueva o antigua, pero que no seguían o animaban a seguir antes de esa motivación. El liderazgo implica en un individuo una capacidad de convocatoria para que otro individuo o grupo le siga, implica capacidad de convencimiento, persuasión, una clara inteligencia que lo lleve a manejar a otros individuos y conducirlos con el ejemplo, que se va reforzando mediante demostraciones y conductas ante el individuo o grupo.

Al hablar de liderazgo, existe la tendencia de pensar que lideres solo son aquellos que influyen positivamente en quienes les rodean, siguen o escuchan; sin embargo debemos ser conscientes de que existen quienes usan las características de liderazgo que poseen en aspectos negativos. Un líder nato puede orientar esa capacidad de liderazgo hacia alguna actividad positiva o negativa; lo importante será entonces detectar esas cualidades de liderazgo que poseemos, determinar y direccionar el buen manejo y aplicación que deseamos hacer de esas cualidades de liderazgo, en beneficio de un objetivo o causa común con otros individuos o grupos de interés que nos rodean y nos siguen. Asumir liderazgo en algún campo implica y conlleva un gran nivel de responsabilidad, sea hacia lo positivo o negativo, según se direccionen esos atributos de liderazgo.

El rol de líder no es impuesto, ser líder sé gana, el líder surge del apoyo casi intuitivo que sus colaboradores le dan, cuando notan las aptitudes y actitudes de líder y le escogen para seguirlo; un líder necesita ese apoyo. Esto nos lleva a pensar que el líder gana el rol de líder con su desempeño, asumiendo responsabilidades y compromisos al proponer y plantear soluciones para resolver situaciones, crear y construir nuevas cosas y espacios de acción y desarrollo.

A los líderes del siglo XXI se les plantea un reto muy fuerte, el de saber adaptarse a los cambios generacionales y lograr empatía en quienes le rodean para seguirles. Cómo hacerlo? Esto es posible hacerlo desde la coherencia, asertividad, autenticidad, con mentalidad accesible, flexible y abierta, seguridad y claridad al expresar lo que buscan y gran capacidad de adaptación y comprensión de las nuevas ideas y visiones mundiales. Quienes actúen de esta forma seguramente serán tomados como referentes, modelos y líderes de las nuevas generaciones, quienes buscarán identificarse con ellos, según el campo de proyección y desarrollo.

Se evidencia entonces un gran desafío que tienen las empresas líderes en el sector de las industrias creativas y en especial de producción de eventos, de adaptarse e influenciar positivamente a los individuos y grupos del sector; ya que las nuevas generaciones tienen necesidad de buenos modelos y de sentirse identificaos con ellos.

Las empresas han enfrentado desde hace años, el adaptarse al mundo globalizado que les rodea y que las nuevas tecnologías cada vez más acerca, implicando una mayor interacción con los llamados “Millennials o Generación Y ”. Muchas de las empresas que han liderado hasta ahora los diferentes mercados y sectores de las Industrias creativas, no están habituados a esta generación de millenials y se han visto obligados a reinventarse enfocados en una nueva visión propia y del sector.

Elzie Torres Anaya.

Abogada con maestría en gestión de la innovación.
elzietorres@gmail.com